
–¿En qué piensas? –preguntó él por fin.
–Sólo en que no creí posible amar a alguien tanto como te amo a ti –susurró ella.
–Tampoco yo lo creía –respondió él con suavidad–. No sé lo que haría si me faltaras.
–¿Puedes prometerme algo?
–Lo que quieras.
–Si algo me llegara a pasar, prométeme que buscarás a alguien para que esté a tu lado.
–No creo que pueda amar a nadie más que a ti.
–Sólo prométemelo, ¿sí?
Él tardó un momento en responder.
–Muy bien. Si eso te hace sentir mejor, te lo prometo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario