jueves, 26 de agosto de 2010

así no habría más dolor, ni nostalgia, ni recuerdos.

Comprendí de golpe que todos estos meses sí habian sido gran cosa y me encontraba preparada para tomarlos, sostenerlos bien fuerte con las dos manos, y llevarmelos conmigo. Y solamente conmigo. Comprendí algo: que mi vida, era tuya, y que tu vida...siempre habia sido tuya, y nada más que tuya.

No hay comentarios:

Publicar un comentario