domingo, 5 de diciembre de 2010

tuyo, mio, de nadie más.

Y si estás ahora mismo escuchando y si te pasa algo parecido y hoy te despertaste un poco mal, la espera se prolonga por demás quiero que sepas que el día va a llegar. Y cuando llegue, será tan natural que no habrá nada que aclarar. Sólo mirarnos, sonreír, y empezar.

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